Entre jugadores, bifes anchos y espíritu de club
Hay noches que sirven para recaudar fondos, y hay otras que además sirven para recordar por qué un club es mucho más que una cancha. La Cena Gala de Old Boys, realizada el 3 de marzo en la sede, tuvo un poco de las dos cosas: una excusa noble, una organización firme y ese clima tan particular que aparece cuando mucha gente decide empujar para el mismo lado.
La movida estuvo a cargo de una comisión de ocho integrantes de la gira, con Pishi Pérez al frente de la propuesta gastronómica.
El menú arrancó con arrolladitos primavera y siguió con un principal de bife ancho acompañado de salteado de verduras, una combinación que cumplió con creces su objetivo: dejar a todos contentos.
En la parrilla, Talo Martirené tuvo una tarea nada menor: sacar 120 bifes para una noche que pidió ritmo, orden y paciencia.
Desde las 20:30 hasta cerca de la medianoche, la sede se llenó de socios y colaboradores que se sumaron mediante un ticket que incluía comida y bebida. Pero, como suele pasar, lo más valioso no estuvo solamente en las mesas, sino también detrás. Hubo equipos para armar, pedir y mover mobiliario, atender, asistir en cocina y desarmar al final. Un engranaje silencioso pero fundamental.
También fue clave el respaldo de FNC, Zillertal, Pepsi y Crufi, que aportaron productos para ayudar a solventar costos y acompañar una noche importante para el club.
La Cena Gala dejó algo más que una buena recaudación. Dejó una imagen clara: la gira ya está en marcha, y empezó mucho antes del embarque. Empezó en la sede, entre manos que trabajan, gente que ayuda y un club que vuelve a demostrar que sabe organizarse tan bien como jugar.


Entre arrolladitos, ojo de bife y mucho espíritu de club, seguimos empujando la gira.
Gracias a todos los que se sumaron a la Cena Gala y fueron parte de una gran noche en Old Boys & Old girls.










