Tras cuatro años de ausencia, una extraordinaria carrera deportiva que incluye un Mundial y unos Juegos Olímpicos, Bautista Basso regresa al club que lo vio nacer para vestir nuevamente la azulgrana. En esta entrevista exclusiva, el wing reflexiona sobre su evolución profesional y la profunda emoción de reconectar con sus raíces en una temporada marcada por el reencuentro y la gira europea.
¿Qué se siente volver a jugar con el club?
Son varios sentimientos. Emoción de volver, nostalgia de ponerme la azulgrana de vuelta, motivación de competir y expectativa para un tremendo año desde el punto de vista rugbístico y también desde lo social, con una gira a Europa y con la vuelta de varios jugadores.
El año pasado desde afuera lo vi muy bien al club, muy unido. Hasta los que no jugaban al rugby arrimaban, acompañaban y formaban todos parte de la vida de club y eso me generaba muchas ganas de volver. No parece, pero no juego en el club hace 4 años, pasó mucho tiempo de la última vez que estuve todo un año entero en el club. Jugué algún que otro partido, pero no se siente igual que ser parte del plantel. Sin ninguna duda que esos pocos partidos que jugué en estos 4 años los disfruté muchísimo pero no es la misma sensación de lo que viví en 2021. Me animo a decir que 2021 fue de los mejores años de mi vida. Recién subía de sub19 a Plantel Superior y en ese año seguían jugando varias leyendas del club como Chalo (Santiago Vilaseca), Cabe (Gastón Gibernau), Colo (Germán Albanell), Tambor (Gabriel Puig), Garrafa (Juan Manuel Gaminara), ente otros. Recuerdo a principio de ese año que a los pocos partidos de haber debutado en primera me toca quedar de suplente contra polo después de haber jugado 80 min en Inter y a los 10min del partido Juanma Cat se lesiona y entro de centro. Ese partido lo ganamos en la hora con try de Tin (Martín Stefani) y a partir de ahí jugué todo el año en Primera. Fue un tremendo año y lo mejor fue que salimos campeones. Fue el mejor sentimiento que tuve, volver al club y ver a todos festejando desde niños hasta veteranos.
Después de lo vivido el año pasado y viendo que había una oportunidad, por distintos factores tomé la decisión de volver y estoy muy contento de ya estar practicando y compartiendo el arranque de temporada con el plantel.

¿Por qué le dijiste que no a Peñarol y al alto rendimiento este año?
Estos últimos 4 años fueron muy intensos, con mucha competencia, muchas horas de entrenamiento y mucho viaje. Sin embargo, fueron años que hasta el día de hoy no dimensiono las experiencias que viví, sin duda que todo el sacrificio que hice valió 100% la pena. Volviendo al tema, estos últimos 4 años me atrasé mucho en la facultad, nunca tuve la posibilidad de tener una experiencia laboral y como mencioné antes tenía ganas de jugar en Old Boys.
No fue para nada una decisión fácil porque dejar el alto rendimiento, de cara a un mundial es difícil. Lo hablé y vi que existía la posibilidad de poder recibirme este año a mitad de año, de poder laburar y jugar en el club. Es por eso que tomé la decisión, como dije, fue difícil pero también sé que esta decisión me va a ayudar a cambiar un poco el aire, vivir otras experiencias y despejar un poco mentalmente.
Ahora toca poner el foco en esas cosas y seguir con el hábito de entrenamiento que adquirí en el Charrúa para más adelante, si existe la posibilidad de volver, estar a la altura.
























