Los Stefani, figuras emblemáticas del club, comparten sus expectativas y recuerdos ante la esperada gira a España y Portugal. Tras quince años sin viajes internacionales, esta aventura representa un desafío organizativo sin precedentes, reuniendo a cien personas en una experiencia que fusiona la exigencia deportiva con la pasión por el rugby y la amistad
Pasó bastante tiempo entre una gira y la otra. ¿Qué recuerdos se quedaron de la gira a Nueva Zelanda en 2011?
Quincy: Recuerdo de la gira del 2011, sobre todo, que fue el primer mundial que vi en vivo. Después tuve la suerte de poder ir al mundial de Francia, pero la de 2011 fue una muy buena gira con un gran aporte de Marcos Caldo, un amigo cordobés, entrenador que nos dio una mano enorme. Creo que todos disfrutamos esa gira. En un país donde el rugby es casi una religión y además de ser un país divino.

Tin: En la gira de NZ yo tenía 21 años, y no había ido a la anterior de Europa en 2009 porque era m19, entonces era un poco todo nuevo para mí, si bien yo había vivido en Nueva Zelanda el 2010. Fuimos en
año de mundial, me acuerdo que el país estaba bastante direccionado al mundial, y me acuerdo que se hablaba mucho de que NZ tenía que ganar si o si, o medio que se les venía la
noche. Los mejores recuerdos que me quedan de esa gira fueron los partidos de tremendo nivel que jugamos, que hasta el día de hoy hablamos de eso. Después me acuerdo mucho de Queenstown, una ciudad al sur, con muchísimas actividades al aire libre para hacer en grupo.
Había gente que se tiró en paracaídas, había aventuras de rafting y unas lanchas que iban como pedo en los arroyos, había unos carritos como karts en una pista todo en bajada que
estaban buenísimos. La verdad que muchos recuerdos de esa gira 2011, compartida con muchísimos amigos y con mi viejo.






















